EMPRESA DEL RECUENTO EN VENEZUELA DENUNCIA MANIPULACIÓN DE UN MILLÓN DE VOTOS
Guillermo Ximenis|EFE
Londres
La empresa a cargo del sistema de
voto en la elección este domingo de la Asamblea Nacional Constituyente de
Venezuela (CNE) denunció hoy que las autoridades venezolanas manipularon las
cifras de participación en al menos un millón de votos.
Antonio Múgica, consejero delegado de Smartmatic, compañía que
instaló unas 24.000 máquinas de voto electrónico en el país latinoamericano,
afirmó en una rueda de prensa en Londres que las cifras oficiales divulgadas el
lunes sobrestiman el número de ciudadanos que acudieron a las urnas.
"En base a nuestro
robusto sistema, sabemos sin lugar a dudas que la participación en la reciente
elección de la Asamblea Nacional Constituyente estaba manipulada", indicó
Múgica, que defendió la necesidad de encargar una auditoría para conocer los
datos reales.
Según el Consejo Nacional
Electoral de Venezuela, 8.089.320 personas -el 41,53 % del censo- participaron
el domingo en una jornada de votación que estuvo marcada por las protestas y la
muerte en disturbios de al menos diez personas.
"Calculamos que la
diferencia entre la participación real y la anunciada por las autoridades es de
al menos un millón de votos. Es importante subrayar que esto no hubiera
ocurrido si los auditores de todos los partidos políticos hubieran estado
presentes en las diversas etapas de la elección", dijo Mújica.
El responsable de Smartmatic,
firma responsable de la plataforma tecnológica de votación en Venezuela desde
2004, explicó que en esta ocasión no había representantes de la oposición en el
centro de recuento para poder asegurar que los datos divulgados eran correctos,
lo que considera una "vulnerabilidad" del sistema.
La compañía esgrimió que esas
garantías se han respetado en todos los comicios en el país hasta 2015, pero
fueron ignoradas en la consulta del domingo, en la que se elegían a los 545
miembros de la Asamblea Nacional Constituyente con el mandato de escribir una
nueva Constitución y reformar el Estado venezolano.
La denuncia pública de
Smartmatic ha llevado al presidente del Parlamento venezolano, Julio Borges, a
anunciar que esa Cámara, de mayoría opositora, solicitará a la Fiscalía
venezolana una investigación sobre los resultados del domingo.
"No solo ha ocurrido un
fraude: Es un delito que comienza por la propia cabeza del poder
electoral", dijo Borges en el Palacio Federal Legislativo antes de iniciar
la sesión parlamentaria de hoy.
El responsable de Smartmatic
aseguró por su parte en Londres que la firma se limita a presentar "datos
factuales" y "nunca ha tenido lazos con absolutamente ningún Gobierno
en el mundo".
Al ser cuestionado por el
motivo que le ha llevado a hacer pública su denuncia sin pedir antes
explicaciones al Ejecutivo venezolano, el consejero delegado argumentó que las
autoridades del país latinoamericano no habrían sido "comprensivas"
con su postura.
Los partidos de la oposición
venezolana rechazaron participar en la votación, que consideran fraudulenta, y
han convocado numerosos actos de desobediencia civil contra el Gobierno del
presidente venezolano, Nicolás Maduro.
La alianza opositora Mesa de
la Unidad Democrática (MUD) ha convocado para mañana, jueves, una marcha contra
la Asamblea Constituyente, que ve como un intento de "consolidar la
dictadura" del chavismo gobernante.
Se espera que la
manifestación coincida con la instalación el jueves de la Constituyente en el
Palacio Federal Legislativo, según el calendario anunciado por medios
estatales, que no ha sido confirmado por las autoridades.
El encarcelamiento durante la
noche del lunes de los líderes opositores Antonio Ledezma y Leopoldo López, que
permanecían en arresto domiciliario, ha aumentado la tensión en el país y ha
levantado críticas desde diversos gobiernos internacionales.
El Ejecutivo de Estados
Unidos se mostró "profundamente preocupado" por la situación de ambos
líderes políticos y se ha reservado la opción de imponer nuevas sanciones a
Venezuela.
Para Washington, la decisión
del Tribunal Supremo venezolano de enviar a prisión a los opositores evidencia
el carácter "autoritario" del Gobierno de Maduro.
El Reino Unido acusó por su
parte al presidente venezolano de actuar como "el dictador de un régimen
maligno" y pidió a Caracas que respete los "derechos, las libertades
y la democracia".
El ministro de Exteriores
británico, Boris Johnson, pidió la liberación de los "presos
políticos" en Venezuela y dijo que Maduro ha "destruido la economía
del país" y ha "erosionado los derechos humanos".


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