EL REAL MADRID GOLEA EN SU DEBUT Y MARIANO DÍAZ ANOTA
ESPN/Madrid
El 'Rey de Europa' brilló en su estreno.
Real Madrid inició la defensa del título con el pie derecho al cosechar una
victoria por 3-0 sobre la Roma en el encuentro disputado este miércoles en el
Santiago Bernabéu.
Mientras más dudas genera en Liga, con
mayor resplandor brilla en su competición favorita. Solo así se siente cómodo.
Europa da una motivación especial a los
merengues; más cuando en las últimas 24 horas en el entorno sólo se escuchaban
nombrar a aquellos que hace meses que se marcharon de casa. Y salieron a
morder.
Buscar ese cuarto título consecutivo se les ha metido entre las cejas. Con esa ambición de marcar una época dorada y una buena dosis de orgullo, como si de mostrarse más que suficientes para competir sin Cristiano Ronaldo se tratase.
Buscar ese cuarto título consecutivo se les ha metido entre las cejas. Con esa ambición de marcar una época dorada y una buena dosis de orgullo, como si de mostrarse más que suficientes para competir sin Cristiano Ronaldo se tratase.
Fue salir al campo y echarse a los casi
70 mil asistentes al bolsillo. En especial aquellos designados (más que
destinados), para un papel protagónico en la competición.
Brilló Isco, que con un golazo abrió el
marcador en tiempo de compensación de la primera parte. Con mayor luz, si
cabía, lo hizo Gareth Bale, que sentenció con el 2-0 después de pasarse una
hora avisando sin que la Roma encontrara la manera de frenar sus galopadas.
Fue una de esas noches en que todo salió
bien al Real Madrid.
A la defensa, inusualmente pulcra y
atinada que permitió escasas oportunidades a la Roma y bloqueó efectivamente la
mayoría de sus intentos en esas raras ocasiones en que el ataque italiano logró
colarse a su área.
También a la incansable media, que marcó
el ritmo la mayor parte del partido, hasta que la Roma decidió apretar al
contraataque en los últimos diez minutos.
También a Keylor Navas, quien justificó
su sorpresiva titularidad con dos paradones al principio de la segunda mitad y
cerró el partido en parte valiéndose de su enorme buena estrella, y en parte al
puro reflejo, rechazando hasta con los pies.
Salió bien, sobre todo, al ataque.
Isco fue una de las pocas novedades en
el once de Julen Lopetegui al lado de Keylor y Casemiro, que había descansado
(medio tiempo) frente al Athletic, y aprovechó al máximo la oportunidad. Aunque
se tomó su tiempo para hacer la diferencia.
Durante 45 minutos, Real Madrid fue un
azote constante en la portería de Olsen. Pero después de más de una decena de
oportunidades desperdiciadas por Bale y el propio malagueño - algunas
absurdamente claras - decidió hacer efectivo el dominio merengue.
Cuando moría la primera parte, Isco
consiguió la falta en la media luna del área romana y tuvo su 'premio' en la
oportunidad de cobrar. Lo hizo 'a la Messi'. Literalmente. Un lanzamiento casi
perfecto por encima de la barrera imposible de atajar para el arquero del
cuadro italiano. Casi un homenaje al que, 24 horas antes, salió de las botas
del argentino en el Camp Nou.
El tanto puso presión en la Roma, que volvió del descanso en
busca del empate. La potencia, y esperanza, le duró los cinco minutos que tardó
Gareth Bale en estrenarse como goleador en la presente edición de Champions
League. En su enésima llegada a velocidad, Bale batió a Olsen con un disparo
cruzado - algo que por otro lado fue gran apuesta del Madrid. Casi todas sus
jugadas ofensivas consistieron en poner balones larguísimos desde cualquier
sector y a esperar a que Bale hiciera el resto en una galopada.
Tan redondo
salió el partido al Madrid, que brilló hasta Mariano. El nuevo 7 - o nueve,
según se mire - que pocos minutos después de entrar a la cancha para debutar,
por segunda ocasión, con el Real Madrid, puso el 3-0 definitivo con un
derechazo en los últimos minutos, cuando nadie esperaba mucho más de los
merengues.


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